Bretocino y su nueva área de autocaravanas

Del 21 al 23 de junio

Para no llevar a engaño a nadie quiero decir que este pots más que una descripción de posibles lugares a visitar o actividades a realizar es una crónica de la inauguración del área de autocaravanas privada de Bretocino.

Esta vez en nuestra escapada con la autocaravana nos hemos ido hasta Bretocino. Pero qué es Bretocino y por qué hemos ido hasta allí.

Pues Bretocino es un pequeño municipio de Zamora, del que hasta la fecha no tenía conocimiento de su existencia y del que la Wikipedia tampoco pudo decirme gran cosa, únicamente indicar su localización y una aproximación a su población: 253 habitantes en 2012. Por suerte para elaborar este post he encontrado en la red el blog de Francisco Gallego Soy de Bretocino en el que, en una entrada reciente, se nos ofrece una información más rica y concreta del municipio. Aquí extraigo parte de su contenido para que lo conozcáis un poco mejor:

“El municipio zamorano de Bretocino, se encuentra situado en una meseta sobre la margen derecha del río Esla, muy próximo a su confluencia con el Tera, a una altitud de 717 m. Pertenece al partido judicial de Benavente, y a la diócesis de Astorga.
Tiene 13,04 Kms. de extensión y una población de 253, habitantes, (136 varones y 117 mujeres, censo 2011)…
Dista 22 Kms. de Benavente, y 45 Kms. de Zamora capital…”
http://soydebretocino.blogspot.com.es/2011/01/bretocino-y-su-historia.html

Bretocino

Bretocino. Localización

Ahora que ya hemos puesto a Bretocino en el mapa, vamos a lo importante. ¿Cuál era el motivo de nuestra visita? Pues el motivo de nuestra salida con la autocaravana era conocer y apoyar la nueva área de autocaravanas privada creada allí. Con motivo de su inauguración ACYLA (Asociación Castellano y Leonesa de Autocaravanas) y la familia Domínguez, propietarios del área, habían convocado un encuentro, con buena acogida entre los autocaravanistas (asistirían más de 50 autocaravanas), y programado una serie de actos que se concentraban en la jornada del sábado: desayuno con chocolate, paseo, inauguración, comida, ruta en bici, cena y baile. Suponía una buena oportunidad para conocer de primera mano el área y conocer y saludar a otros autocaravanistas.

área de autocaravanas de Bretocino

Zona de aparcamiento y de llenado y vaciado de aguas. (Foto sacada de la web del área de autocaravanas de Bretocino)

El viernes se nos fue el día en el viaje ya que llegamos tarde, pasadas las 11 de la noche, en parte gracias al navegador, que como siempre acaba liando una de las suyas. En vez de llevarnos desde Santovenia a Bretocino por Breto, camino más corto y recomendable, nos metió por una carretera secundaria que sale de la ZA-123, la carretera que lleva a Tábara. Un recorrido muy bonito, por lo que se pudo ver, gracias a que la noche en estas fechas es más tardía y había luz suficiente. Ibamos entre encinas y cruzando el puente de Quintos que atraviesa el río Esla, pero lo estrecho de la carretera y su mal estado hace que no sea nada recomendable para recorrer con la autocaravana. Recoger acreditaciones, saludar, cenar y a la cama es todo lo que nos dio de sí ese día.

El sábado fue bastante movido. Diana floreada y chocolate con bizcochos para desayunar. Paseo por la ribera del río Esla, un recorrido corto, ya que iban niños, y caluroso, menos mal que el último tramo se hizo por una zona algo más sombreada y fresquita. A mitad de camino un primera parada en el río para descansar, reagruparse y chapuzón de los perros, los únicos con arrestos suficientes para meterse en el agua; y otra casi al final, aquí los niños y algún adultos se atrevieron a meter los pies. Como colofón del paseo visita a la iglesia de San Pablo, de la que destaca su retablo barroco y el artesonado mudéjar del ábside.

Paseo ribera Esla

Paseo matutino por la ribera del Esla

Sol, encinas y agua

Iglesia de San Pablo

Iglesia de San Pablo. Retablo y artesonado mudéjar

De vuelta al área y con tiempo suficiente para un baño en su piscinita antes de su inauguración. Acto breve y emotivo en el que el presidente de ACYLA, José Luis Gándaray los propietarios, la familia Domínguez, nos invitaban a disfrutar del área. Comida de confraternización y un buen bañito antes de los juegos infantiles, porque el sol apretaba de lo lindo. A media tarde, por aprovechar el día y conocer algo del entorno, un grupo de padres hicimos con los niños una ruta alternativa a la que se había planteado. Marchamos por otra zona de la ribera del Esla, antes de sus aguas bañaran Bretocino. Un paseíto corto y agradable, la pena, los mosquitos que se ensañaron con nosotros. De vuelta otro pequeño chapuzón y cena programada antes de la queimada y el baile.

Juegos infantiles

Inauguración del área. Juegos infantiles

Área de Bretocino. Cena

Cenando y conversando

Queimada

Y llegó el momento mágico: fuego, orujo y meigas

El domingo fue más tranquilo, después del ajetreado día anterior y teniendo en vista el regreso a casa la jornada transcurrió con más calma y relajo. De nuevo desayuno con chocolate y baño para las pequeñas, mientras, yo intentaba solucionar una pequeña avería eléctrica, una de esas cosas que aparentemente es muy sencilla, un cambio de fusible, pero que luego te vuelve loco, y que después de revisar todo mil veces y estar a punto de abandonar resulta que el problema es una bobada, una tuerca mal apretada. De no ser por José Luis y muy especialmente por Pablo, a quienes agradezco sus conocimientos, interés, paciencia y dedicación, yo me hubiera rendido antes y me hubiera ido preocupado pensando en una avería mayor y en acercarme el lunes sin falta a un taller. Después de solucionar la avería, un buen refrigerio y un baño para abrir el apetito. Para la tarde habíamos programado salir un poco antes, como ya habían hecho otros autocaravanistas, para visitar las cercanas lagunas de Villafáfila, que este año y en estas fechas debían tener muy buen aspecto, pero la piscina ejercía una atracción irresistible en las niñas, por lo que baños y juegos en el área completaron la tarde.

En definitiva una fin de semana movidito, pero relajado, con tiempo para conversar e intercambiar opiniones con otros autocaravanistas y con los propietarios del área, la familia Dominguez, a quienes deseo suerte en su aventura. Por lo menos han conseguido poner a Bretocino en el mapa y Rafa, ya jubilado, me contaba sentirse encantado compartiendo conversación con los autocaravanistas que se acercan a su área.

Área de autocarvanas de Bretocino

Zona de piscina y aseos. (Foto sacada de la web del área de autocaravanas de Bretocino)

En cuanto al área decir que resulta agradable y que los servicios de los que dispone: plazas cubiertas, electricidad, baños, zonas ajardinadas para juegos, piscina… justifican el acercarse a conocer Bretocino y gozar de su tranquilidad.

Para concluir aquí os dejo más información del área y de la inauguración:

Galería de fotos:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s